domingo, 16 de marzo de 2014

Marionetos pedorreros.

Puppet Master 4 (1993).

Se hace camino al plagiar:

 Anunciaban al final de PM3, “Coming soon, Puppet Master 4: When Bad Puppets turn Good”. Con un tagline como ese ya adivinas cuál es el principal fallo de PM 4. Si hubiera que establecer unas directrices que respetar a la hora de crear y desarrollar unos personajes, una de ellas sería que el carisma que consigues con unos personajes del lado del mal se va a tomar por culo cuando se pasan al bando de los buenos. Es una maniobra chaquetera que sólo vale para blindar personajes malvados poochies. Con ello eliminas la posibilidad de que el bien acabe con ellos y así seguir tirando de su éxito con el público (que se lo digan a Spike en Buffy Cazavampiros).

No contentos con pasar a las marionetas al bando de los buenos, vuelve a hacer acto de presencia el puto hotel, con todo el coñazo que conlleva. Rompiendo con los finales de PM 1 y 2, un informático especializado en inteligencias artificiales hace de guarda para el hotel, ahora fuera de servicio y casi abandonado, salvo por las marionetas de Toulon que siguen dando vueltas sin ir a ninguna parte, como el argumento de Cómo Conocí a Vuestra Madre. Esta vez, los muñecos harán migas con el friki informático y sus colegas adolescentes (entre los que se encuentra una tía que tiene visiones paranormales… ¡más reciclado de PM 1!), a los que tendrán que proteger de… otros muñecos stop motion que resultan ser demonios enviados desde el infierno por un tipo disfrazado de demonio mayor o demonio gordo para conseguir la fórmula de Toulon.
 
La historia destila un tufillo a slasher de manual que tira para atrás: Parejitas adolescentes reunidas en un hotel vacío, de noche, con alcohol y una tabla de ouija con la que se montan su Sálvame particular. Pero debido a la falta de medios, de ganas, de talento, de todo, las marionetas salen entre poco y nada. Los demonios que combaten se llaman Totems y son una especia de gremlins del infierno con casco. Aunque se dice por internet que son los mismos que reciclaría (otra vez…) Charles Band para otra de sus películas bajo el sello Full Moon, la homónima “Totem”, en realidad no se parecen en nada los bichos entre sí. Creedme, me he tragado ese truño también y no, no son los mismos

La gran novedad, un Frankenmarionetten.

Hala ya la teneis emulizada para vuestros placeres ocultos en: Puppet Master 4 - audio esp. eng. - Cutrefilms 1144.mkv