miércoles, 18 de enero de 2012

Bandarras a lo grande o Big Bands en Harlem.


Y volvemos a otro de los géneros favoritos del blog, las músicas para gourmets. Y nos vamos a dar un baño de jazz de órdago a la grande, marchoso, sensual y muy saltarín.

Ya es sabido de sobra que el jazz en si nació en Nueva Orleans, y fue madurando como espectáculo en los barcos de pasajeros que surcaban el Mississippi. Pero de la mano del gran Duke Ellington y otros creció y emigró hacia la costa este, mas en concreto estableció sus raices en Harlem, donde habia mucha población de color que tras trabajar como negros querían disfrutar como blancos,

La cosa ya no se limitaba a una mera improvisación de melodias, cada orquesta tenía su arreglista que daba el toque personal a las tonadas, y aunque había margen a cierta espontaneidad, lo que se llevaba eran los ritmos bailables, el swing que arrasó Estados Unidos de parte a parte.

Nos vamos a sumergir en una época irrepetible de la mano de una música que si algo representaba era la alegría de vivir. Así que entrad conmigo en el archifamoso Savoy Ballroom de Harlem, y si encontramos mesa (harto difícil, salvo que seas amigote de un hampón local o tengas pero que mucho billete) disfrutaremos de una noche irrepetible.