martes, 16 de abril de 2013

El velludo pechugamen de Sean Connery protagoniza:

Zardoz.

Ahora que Charltonk Hestonk ya no está entre nosotros, la NRA (Asociacion Americana del Rifle) necesita una incorporación de relumbre para mantener su estatus estelar. Sin grandes figuras defendiendo la libertad de matar moscas con fusiles automaticos los ánimos podrian decaer. Por eso fichan un dios piedroso, y hacen a Sean Connery su profeta. 

Bueno, que vamos a ver a Sean en taparrabos y todo peludo y bigotón pegando saltos hasta cansarnos. Además veremos una cabezota gigante de piedra que nos repetirá sin descanso que todo lo relacionado con el pene es malo y que hay que pegar tiros a todo cenutrio que no vaya en taparrabos. 

La cosa se complica con la presentación de una sociedad de inmortales que se aburren como ovejas mirando crecer la hierba. La acumulación de sinsorgadas que sigue es tal que parece una traca de cebolladas propia de las fallas valencianas. Al final unos condones gigantes estallan y mueren todos los que no mueren. Sean preña a la chica guapa y como todo pasa aprovechando que el Pisuerga pasa por Tariego del Cerrato, pues nada tiene sentido, y nos dejará rascandonos el bolo asazmente. Fin.

¿La novia de mis sueños?

Va a resultar que no, porque tiene una xxxxx como una boya.

1 comentario:

Dwight Fry dijo...

Una de mis películas favoritas, y lo digo sin ningún tipo de ironía ni "guilty pleasure". Es rara y psicodélica, sí, pero tiene más capas que una cebolla, e imágenes con un poder visual increíble. Aún así, no deja de ser una locura, con lo cual bienvenida sea al blog.