jueves, 4 de octubre de 2012

Un festival casposo con muchos colorines.

Flash Gordon.

Voy a decir poca cosa de esta maravillosa horterada, cine casposillo de alta escuela. Es quizás una de las peores pelis de la historia, muy ruidosa, con actuaciones entre planas y cuasi risibles, y tan sutil como un consolador hecho con morcillas de Burgos. Entre la extrema maldad de Ming, combatida por nuestro musculoso héroe made in USA con patriótica galanura, los guitarreos de Queen y la extrema estética cuasi cani-tecnicolor de uniformes y locaciones, podríamos llevarnos un dolor de cabeza de tamaño bíblico, pero hay algo que pulula en este bodriete desde el minuto 1 que nos hará divertirnos como enanos. Si no la conoces, te reto a saborearla el altas dosis, eso si con gafas de sol que tanto relumbre dorado puede ser perjudicial para la retina.

Vayan unos cuantos ejemplos en aseveración de lo dicho:



 Horterus ridiculis maximus.

Ya en emule la versión dual, hd y con rojos fosoforitos para aburrir: Flash Gordon (1980) - dual esp. eng. - Cutrefilms 785.

1 comentario:

Dwight Fry dijo...

Tengo una relación amor-odio con esta película, incluso hice las veces de pseudoasesor de un remontaje que hizo un fan. Creo que a ratos tiene un encanto especial, tanto por las similitudes estético-argumentales con las tiras originales de Flash Gordon como por el descarado ochenterismo que rezuma. Y a otros ratos quiero arrancarme los ojos u oídos, por las hortereces y las humoradas. Deberían habérsela tomado más en serio y hacer una adaptación en condiciones, o menos en serio y hacer directamente una parodia. Pero así tal como es, está en tierra de nadie.