Se han acabado 100 años de historia de San Mamés, el campo del Athletic, la catedral. Ayer fue el último partido, que en realidad fue una pachanga, pero que sirvió de excusa para volver a lanzar alaridos de "Iribar es cojonudo" y para recordarle al presi que la gente quiere la continuidad del majareto de Bielsa.
Este campo, donde de enano me lo pase en grande, se va para siempre. Unas lagrimitas, y también sirva para recordar al árbitro mas cenutrio que hayan visto los tiempos en San Mamés. Su nombre Antonio Tomeo Palanques. Inolvidable su arbitraje en el partido de vuelta de la Copa contra el Atletico de Madrid, este hombre no paró hasta la eliminación del Athletic. No he visto un árbitro mas cafre en mi santa vida, ni he escuchado en mi vida tantas voces soltando palabrotas a coro. En resumen que lo sepa el Universo:
Sr. Antonio Tomeo Palanques, es usted un cenutrio superlativo.
Como alguien ha salido defendiendo a este arbitro, pasaré a citar lo que comentaba al día siguiente la prensa, día 9/2/1978.
En ABC, se le tildaba de "Pésimo, horrible y espantoso".
Jose María Múgica en la Gaceta del Norte: "Vergonzoso robo arbitral". "El Atletico de Madrid debería nombarle socio honorario y darle la insignia de oro y brillantes de la entidad".
El Correo: "Escándalo arbitral".
Y para acabar en buen tono, algo positifo:
¡Iribar, Iribar, Iribar es cojonudo, como Iribar no hay ninguno!